Cinco canciones maravillosas que no conoce ni dios

No voy a explayarme mucho con la introducción porque creo que el título lo dice todo jajaja. Esto no es un Top 5, simplemente me apetecía compartir estas cinco canciones con vosotros porque pienso que son muy buenas, cada una a su manera, y merecen ser escuchadas. He atendido a dos criterios para seleccionarlas: que me gustan mucho y que probablemente la gran mayoría no las conoce. ¿Que por qué cinco? Pues porque en la vida hay que aprender a SINTETIZAR o nos volvemos todos locos.
Igual añado más en un futuro, pero de momento os dejo estas cinco joyitas :).

1. Russia – Ramona Falls
Esta canción me encanta no sólo por la música, sino porque tiene tintes de fábula y me gusta el sentimiento que transmite. Básicamente cuenta la historia de un chico que hace cosas imposibles para reconquistar a su novia, como guardar toda Rusia en una matrioska, y para su consternación recibe siempre la misma respuesta: “Too little, too late” (“demasiado pequeño, demasiado tarde”). Queda implícita la idea de que él ha hecho algo tan imperdonable que no importa lo que intente para arreglarlo, nunca será suficiente.

2. Short Change Hero – The Heavy
Esta la he escogido porque me encanta el rollito funk-blues-nosébien de The Heavy. Me gusta todo de esta canción: la música, la voz del cantante, el ritmo sincopado, la letra… TODO. Es una canción sobre el amor difícil, sobre cómo el bagage personal a veces nos aleja de los demás y nos lleva por caminos distintos y sobre cómo por amor estamos dispuestos a ignorar todo eso y más aún. Preciosa.

3. 2012 – Mendetz
Temazo bailongo Synth-Pop que no me importa ponerme mientras estoy trabajando porque me encanta. Para mí tiene el encanto añadido de que el grupo es español, y con la poca tradición de tecno que hay en este país me parece que tiene mucho mérito ser fiel a este estilo y lograr temas como este. Mendetz es un grupo casi desconocido, algo que no logro entender cuando prácticamente la totalidad de sus temas no son solo divertidos y bailones, sino musicalmente muy decentes. En fin, los misterios de la industria.

4. Head Home – Midlake
Debo el descubrimiento de este grupo a mi amiga Yagüermeister, que se los puso un día en Spotify y al ver su feed me picó la curiosidad (porque SI, soy así de stalker). Me ENCANTARON. Amo su rollo folk, sus arreglos, su todo. Creo que si la naturaleza tuviera un sonido, sonaría como Midlake. Tienen un montón de canciones maravillosas y desconocidas (al menos en España), pero he escogido Head Home porque tiene estos tres versos que me intrigan y apasionan.
But there’s someone I’d like to see
She never mentions a word to me
She reads Leviathan
No sé por qué pero me parece que captan la idea de soledad de manera portentosa. No se atreve a hablar con esa chica porque está leyendo algo que no entiende y cree que está fuera de su alcance, así que se va. Es sencillo y magistral en el contexto de la canción, y lo amo mucho.

5. Kingdom Come – The Civil Wars
Esta canción es de la BSO de Los Juegos del Hambre y suena en los créditos si no me equivoco. Me gusta muchísimo. Simplemente me encanta la guitarra acústica con ese juego de voces masculina y femenina tan dulce y esa percusión esporádica que entra en los momentos clave. Uno de esos temas que no me cansaría nunca de escuchar y que, incluso siendo melancólico, me pone de buen humor.

 

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Mai tailor is rich. Y mi asesor también.

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Vamos a ver. No es que tenga yo nada en contra de las señoras que son alcaldesas y salen a defender candidaturas con discursos millonarios preparados por otros señores per se. Es decir, a mí me gustaría que las señoras que son alcaldesas y salen a dar discursos fueran capaces, en primer lugar, de escribirlos ellas; y en segundo lugar, de darlos con un mínimo de carisma y encanto que para eso les pagan unos sueldazos de ahogue. Pero como sé que en este país eso es pedir demasiado, ya me conformaría con que la señora en cuestión (pongamos a Ana Botella como ejemplo pensado así a bote pronto) al menos hubiera tenido la santa preocupación de aprender a entonar en inglés como Dios manda. Porque en el tema de si sabe o deja de saber el idioma ya ni entro.

La cosa es esta: la señora Botella y todos los que trabajan con ella en el tema este de los juegos deciden pagarle un pastonaco a un señor americano para que les ayude con los preparativos. El señor americano se llama Terrence Burns y cobra la friolera de 25 millones de euros por poner todo a puntico. Entre las muchas tareas encomendadas al señor Burns (insertar chiste ingenioso sobre los Simpson aquí) se encuentra, precisamente, la de preparar el discurso de Ana Botella. Y a este señor tan profesional se le ocurren varias cosas súper de modernos, como por ejemplo meter frases en español en medio para que quede todo como más charming a la par que castizo e inviting. Todos conocemos ya el resultado. “Relaxin’ cup of café con leche” and so on. Ahora el pobre señor Burns tiene que salir en el Vanity Fair disculpándose por la ocurrencia, ya que más que charming e inviting la cosa se quedó más bien en torno a lo patético y carcajeable.

Ahora analicemos la cuestión. Bien podría ser que el señor Burns este de marras no sea más que un charlatán escandalosamente caro que, en sus mejores momentos, ha logrado alguna candidatura que otra. También podría ser que tuviera una mala ocurrencia o que, visto que la pasta se la iba a llevar igual, escribiera lo primero que se le pasara por la cabeza. Yo diría que un poco de todo hay. Pero también me planteo lo siguiente: ¿No habría tenido gracia el discurso si, en vez de ser entonado por Ana Botella encarnando a una estudiante de la E.S.O. con la presentación de inglés aprendida de memoria, hubiera sido leído por alguien con gracia, salero y un buen nivel de inglés? ¿Alguien como, por ejemplo, el príncipe? Ay señor donde vamos a llegar cuando la monarquía se apaña mejor que los políticos en lo que a cultura se refiere, por dioh.

Básicamente, el discurso estaba pensado por un americano que en su mente entonaba el inglés al más puro estilo JFK y visualizaba el triunfo en forma de delicadas consonantes fricativas, líquidas nasales y angostas vocales. En su lugar se encontró con Ana Botella y sus acento made in Calasparra del Cerro que lo siento pero NO. Porque en el contexto de un inglés pronunciado de la manera más amateur posible, con entonación puramente española, las frases en el idioma de Cervantes quedaban metidas con calzador y sonaban a gazapo. Y volvemos a lo de antes: si esta señora se hubiera molestado en aprender a pronunciar su discurso como lo haría un nativo, por mucho que no lo entendiera, no habría quedado como una tarada total delante de nosecientos millones de personas. Que no cuesta tanto, que tu asesor es americano maja, que le has pagado una millonada. Dile que se siente delante de ti y te enseñe a pronunciar el puto discurso COÑO, y practícalo hasta que entones como la puta Queen of England o como Michelle Obama o como quien te salga de los cojones, SÓLO ENTONA BIEN.

Pero se ve que ni para eso le pagamos.